Directora y dramaturga. Nació en Boulogne-sur-Seine, Francia en 1939. A los 20 años, cuando aún era estudiante de psicología en la Sorbona, se estableció con un grupo de teatro independiente. En 1964, este grupo se convirtió en el Théâtre du Soleil.
Después de algunos éxitos iniciales el grupo se traslada a Vincennes, a una antigua fábrica, en las afueras de París, que se transformarían en las instalaciones de la Cartoucherie. En la década de 1970, Mnouchkine y el Théâtre du Soleil, celebraron su primer éxito internacional con la legendaria obra 1789, inspirada en la revolución francesa (que dio lugar a una magnífica adaptación al cine).
Mnouchkine rompió con los conceptos tradicionales del teatro, desdibujando los límites entre el arte y la vida. En sus producciones, a menudo de cuatro o cinco horas de duración, integra elementos del teatro popular, así como de las tradiciones orientales y asiáticas (Kabuki, Nô y Kathakali). Influenciado por los métodos estilísticos como la pantomima, la acrobacia y la improvisación, por lo que a menudo su trabajo ha sido comparado con la danza-teatro de Pina Bausch.
La obra de Mnouchkine pone de relieve lo político y la historicidad de lo humano. La lucha por la libertad, la igualdad y la dignidad humana siempre fueron un más allá de su trabajo artístico. Como intelectual de izquierda, es reconocida por sus manifiestos e intervenciones contra la persecución y encarcelamiento de los artistas en el mundo. Por todo ello, ha recibido numerosos premios en reconocimiento a su trabajo, como el Premio Ibsen el 2009 y la Medalla Goethe el 2011.